Hoy quiero hablaros sobre aquellos primeros días a finales de Septiembre en los que comenzó mi aventura.
Todo comenzó el 23 de Septiembre a las 8:00 cuando Rubén, Antonio y yo cogimos el autobús hasta Madrid. Lo que pensábamos que iba a ser un viaje tranquilo aunque lleno de nervios por ver que nuestro destino estaba más cerca se convirtió en una aventura en sí misma.
A los 20 minutos aproximadamente de haber salido de Burgos empezamos a notar una vibración en una de las ruedas del autobús. El conductor se bajó a comprobar lo que había ocurrido y al determinar que no era nada grave continuamos el camino. 10 minutos después volvíamos a parar en un área de servicio dónde el conductor nos advierte que no puede continuar y que ha llamado para solicitar asistencia. Al bajar nos acercamos a observar la rueda y vemos que falta un trozo de neumático.
No queda otro remedio que esperar.
Al final traen otro autocar y una vez que trasladamos el equipaje nos ponemos rumbo a Madrid otra vez, con la baja de algunas personas que decidieron pedir ayuda a conductores particulares para llegar a tiempo a sus destinos.
2 horas más tarde de la hora prevista por fin llegamos a Madrid.
Una vez en el aeropuerto llega el momento de esperar cerca del mostrador de facturación donde hemos quedado con el resto de Erasmus españoles que han escogido el mismo día que nosotros para ir a Timisoara y con los que únicamente hemos tenido contacto a través de Facebook y Whatsapp.
En la cola conocemos a Mamen y al que será nuestra fuente de información y una gran ayuda: Juan, que había sido Erasmus en Timisoara un par de años antes.
Poco a poco nos vamos encontrando al resto del grupo: Jaime, Alberto, Alvaro, Marta y Roberto.
Aquí estamos todos juntos:
Cuando al fin llegamos a Timisoara son casi las 3 de la mañana y estamos excitados a la par que muy cansados. Muchos nos dirigimos a los cajeros del aeropuerto para conseguir la moneda local: el RON.
(Por si os interesa 1€=4,4RON)
Mientras esperamos a que Juan nos consiga los taxis, conocemos a Laura y a Jano, que también vienen de Erasmus y se alojan en el mismo Hostel al que vamos nosotros.
Una vez que Juan nos explica lo que debemos pagar en el Taxi y nos proporciona su número por si hubiera algún problema nos despedimos de él y nos dirigimos hacia el Hostel Costel, nuestro hogar hasta que podamos entrar en la residencia.
Un saludo.

